Dietoterapia

LA DIETOTERAPIA

“EL ARTE DE CURAR A TRAVÉS DE LOS ALIMENTOS”

 

LA CAPACIDAD DE ESCOGER

 

HOMEOSTASIS O HOMEODINAMIA

 

LOS CODIGOS DE NUESTRO ORGANISMO

 

LOS DIENTES

 

COMBINACIONES DE ALIMENTOS

 

FUENTES DE INTOXICACIÓN

Te i café

Proteínas animales

Alimentos refinados

Incompatibilidad alimentaria

Masticación y líquidos

 

ASPECTOS PSICOLÓGICOS, HIGIÉNICOS, Y CLIMÁTICOS

 

Aspectos psicológicos

Aspectos higiénicos

Aspectos climáticos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA DIETOTERAPIA

“EL ARTE DE CURAR A TRAVÉS DE LOS ALIMENTOS”

La dietoterapia es una milenaria ciencia y técnica china con la que se pretende curar las enfermedades y restablecer la salud mediante la ingestión de alimentos. Su filosofía se basa en el principio chino de la vida del Universo, buscando la complementación del Yin y el Yang.

Teniendo en cuenta esto, el presente estudio versará a lo grande medida sobre la búsqueda de este equilibrio.

Últimamente, la cultura oriental tiene una creciente importancia en Occidente. Esto es así en todos los ámbitos; moda, decoración, empresa, espectáculos, etc. Del mismo modo ha sucedido en temas de salud y de alimentación.

De la unión de la salud y la alimentación surge la dietoterapia, la cual es definida por la cultura oriental como “el arte de curar a través de los alimentos”.

Así, los usos de los alimento con fines terapéuticos van desde el cuidado del cuerpo hasta la prevención de enfermedades o disfunciones, pasando por la conservación y mantenimiento de la salud.

Ciencia y Técnica de los alimentos

La dietoterapia como tal se una de las tradiciones más antiguas de Oriente, pero en realidad se trata de una ciencia y una técnica tan antigua como la humanidad. Liu Guo Hua, doctor en medicina tradicional china dice: “ desde las primeras experiencias asegurándose la supervivencia, los seres humanos fueron descubriendo que determinados alimentos curaban ciertas enfermedades”.

De esta manera, los conocimientos que se han ido adquiriendo a lo largo de los años se han ido difundiendo e intercambiando, obviando y recuperando. Así fue como nació esta sabiduría que hoy en día practican millones de personas, sobre todo en China, dónde es desde hace años, una parte fundamental de la medicina.

La forma de entender la vida del Universo, la visión del mundo y la forma de pensamiento que tienen los orientales tiene mucho que ver con la idea de que los alimentos son tan importantes para la salud.

El cosmos está formado de materia y como tal tiene su propia naturaleza con la intervención de las fuerzas complementarias yin y yang.

Lo que es realmente importante en dietoterapia, igualmente que en muchos otros ámbitos de la filosofía oriental, es conseguir el equilibrio del yin y lo yang así como el mantenimiento de este equilibrio. Es precisamente cuando se pierde este equilibrio cuando surgen las enfermedades.

Dado que tanto los alimentos como el ser humano tienen parte yin y parte yang, con la dietoterapia se tratará de utilizar bien los alimentos con el fin de equilibrar el organismo humano.

Siendo así, podemos decir que la dietoterapia es también una ciencia de los alimentos.

Con el fin de que el alimento sirva para conseguir el equilibrio y por lo tanto la salud, hace falta conocer a fondo la naturaleza de cada alimento.

Veremos pues como los alimentos yin (frutas, verduras y legumbres) de naturaleza fría, equilibran enfermedades de naturaleza contraria, yang (fiebre, inflamaciones, estrechamiento) calmando el calor y la sed y ayudando a desintoxicar. Y viceversa; alimentos de naturaleza yang (jengibre, guinda, ajo) que calientan, contrarrestan disfunciones de tipos yin (el frío, las diarreas y las dispepsias gástricas).

Prevención:

Uno de los objetivos principales de la dietoterapia es precisamente la prevención de las enfermedades y disfunciones. Para lograr tal objetivo, la alimentación de cada cual dependerá de la naturaleza de cada persona en el momento concreto.

Así, aquellos individuos en los que predomina yin deberán comer más alimentos yang y viceversa. Liu Guo Hua dice así: “aquellos que padezcan frío y debilidad deben evitar comer alimentos de naturaleza fría, para no desgastar el yang que poseen. En cambio, aquellos en quién predomina yang, y padecen disfunciones causadas por factores calientes - furúnculos, úlceras, enfermedades oculares - deben evitar ingerir alimentos de naturaleza agria y caliente, que propician el aumento de calor interno. De esta manera se evitará el consumo de alimentos yang y se aumentará el de aquellos de naturaleza yin”.

Así pues, la dietoterapia según la tradición china depende del equilibrio entre aquello que somos, la disfunción que tenemos y aquello que comemos.

 

 

Volver al inicio

LA CAPACIDAD DE ESCOGER

En nosotros está la capacidad y la responsabilidad de escoger si queremos estar sanos. En el momento en que manifestamos una enfermedad y tenemos la voluntad de curarnos, esta simple elección, nos cambia la vida. Tenemos muchas herramientas y muy variadas a nuestro alcance, pero tenemos que saber como emplearlas, cuando, para qué y porqué.

Como todos sabemos, existe una forma de intentar curarse que es la de tratar y centrarse en solucionar sólo los síntomas sin averiguar las causas que han producido la disfunción en cuestión. De esta manera es como actúa la medicina sintomática, que es la que suprime los procesos por los cuales trata de manifestarse un desequilibrio orgánico. Por lo general, este desequilibrio orgánico o disfunción, vuelve a aparecer a lo largo de la vida en forma de otra serie de síntomas que aparentemente no guardan relación con las primeras manifestaciones de enfermedad o desequilibrio.

Ahora bien, también existe otra forma de curarse, restablecer el equilibrio o recobrar la salud. Esta se basa en la búsqueda de las causas de la disfunción y su tratamiento, empezando por aquello más profundo, por aquello que ha desencadenado el desequilibrio. Esto comporta un compromiso activo y consciente, principalmente con uno mismo y con la vida que nos fue dada. A esta medicina se la denomina «medicina no supresora» (dado que no se basa en suprimir los síntomas). En lugar de suprimir síntomas lo que hace es escucharlos para buscar la raíz de la disfunción.

 

Volver al inicio

HOMEOSTASIS O HOMEODINAMIA[1]

La alimentación como dietoterapia es una de las medicinas que, basada en el buen “diagnóstico” de las causas, nos sirve para conseguir el equilibrio del organismo y la recuperación de la salud.

Este uso de la alimentación como herramienta curativa utiliza un proceso denominado homeostasis o homeodinamia que el cuerpo realiza por sí mismo para equilibrarse. «Es un conjunto de procesos mediante los cuales el organismo conserva la salud y la vida» así es como lo define el doctor Sherwin Nuland.

Mientras que el término Homeostasis nos sugiere algo que está fijo, estático, con la función de mantener el medio interno para la supervivencia, se utiliza el término de Homeodinamia para denominar a este conjunto de procesos cambiantes y en movimiento que nos permite mantenernos vivos.

Imaginemos la Homeodinamia como la oscilación de un péndulo. Cuánto más abierta y extrema sea esta oscilación , mayor será el desgaste y el trabajo a realizar por el organismo para equilibrarse: puesto que en los extremos encontraremos la enfermedad y las emociones negativas.

Con la alimentación adecuada y las otras medicinas no supresoras se consigue una armonización de las funciones del organismo y así salirnos de los extremos acercándonos en su punto de equilibrio.

De esta manera es como se recuperarán las funciones orgánicas interrumpidas por la enfermedad, se clarificará nuestra mente y se equilibrarán las emociones.

Para conseguir equilibrar el organismo a través de la alimentación tenemos que consumir los alimentos de naturaleza contraría a la tendencia del desequilibrio que experimentemos.

Los alimentos son transformados por el cuerpo en energía nodriza y estos nutrientes son desdoblados a la boca y asimilados por el intestino que los envía directamente a la sangre.

Nuestra sangre tiene un pH (equilibrio) Sodio - Potasio 1-7. Este equilibrio es el que nos permite estar sanos y vivos. Los alimentos también tienen un equilibrio Sodio-Potasio. Cuando nuestra ingestión diaria sobrepasa en exceso esta relación Sodio-Potasio, el organismo se ve obligado a equilibrarse "robando" minerales de los huesos y de los dientes. Es así como actúa, en este caso, el proceso de Homeostasis o Homeodinamia.  

Para evitar que este mecanismo equilibrador sea tan extremo y que a la larga acabe desgastando a las células y órganos demasiado pronto y que también comprometa a nuestras emociones y a nuestra vida de relación con negatividad y sufrimiento, existen toda una gama de herramientas curativas como la Homeopatía, la Osteopatía, las Flores de Bach, la Gestalt, la Psicología Transpersonal, el Masaje, la Medicina China, el Trabajo Corporal Armónico y muchas otros.

En el caso de la alimentación, recurrimos a diario a ella para nutrirnos, pero tengamos en cuenta que también nos sirve para curarnos. Sólo tenemos que entender que hay alimentos que nos curan y otros que nos enferman. Un ejemplo de esto es el azúcar (ver articulo "El azúcar, la droga silenciosa") que guarda una relación Sodio–Potasio 1/800 y que es un gran “ladrón” de calcio. Otros alimentos peligrosos son el tomate o la berenjena, que tienen 1/700; así como la miel industrializada (que tiene 1/900) y otros alimentos industrializados que entran dentro de esta categoría.

Mediante una alimentación sana y equilibrada, en la cual los alimentos ingeridos a diario guarden una relación Sodio - Potasio más aproximada al pH sanguíneo, conseguimos recuperar las funciones orgánicas alteradas, y además también evitaremos el envejecimiento prematuro y recuperaremos la armonía de los pensamientos y las emociones.

 

Volver al inicio

LOS CÓDIGOS DE NUESTRO ORGANISMO

Nuestro organismo es portador de los códigos que nos dicen de qué manera nos nos tenemos que alimentar, pero esta sabiduría a quedado escondida conforme nos hemos ido alejando del entorno natural y nuestra vida ha ido derivando hacia esta que conocemos actualmente, altamente tecnificada y artificial. Además, nuestros alimentos también se han transformado de esta manera dificultando más aún una alimentación sana y sanadora. Como consecuencia de todo esto, tenemos muchas enfermedades derivadas de esta forma de vida y por extensión de esta forma de alimentarnos.

 

Volver al inicio

LOS DIENTES

 

Algunos de estos códigos los encontramos dentro de la propia boca: los dientes. El 50% de nuestros dientes son molares y premolares, o sea que están diseñados para "moler"; el 30% de los dientes anteriores están destinados a morder verduras, bulbos, raíces y frutas, y sólo un 15% son caninos (o lo que vendría a ser un boceto de caninos, puesto que los verdaderos son más "punzantes", afilados y sin puntos de contacto).

Estos códigos se traducen en el que tendríamos que comer: Un 50% de cereales integrales, un 30 o 35 % de verduras y frutas (raíces redondas y hojas), las cuales varían su proporción según la época del año. Entre las frutas debemos escoger las de la estación, pequeñas y maduras. Finalmente, un 15% corresponde a las proteínas de origen animal o vegetal. Entre las de origen animal las de mejor calidad son las carnes blancas y magros de animales alimentados de forma natural o las de pescado de mar que habita en aguas frías y profundas. Entre las de origen vegetal encontramos las legumbres. En la fase curativa se trata de evitar las proteínas de origen animal puesto que impiden la eliminación de toxinas acumuladas al cuerpo. Las plantas medicinales, tomadas en forma de infusión, de tintura madre o de extracto vendrían a completar nuestra dieta diaria.  

Todo nuestro organismo está preparado para mantenerse dentro de un equilibrio, todos estos mecanismos orgánicos dirigidos a la homeostasis nos están diciendo que desde la alimentación también tenemos que procurar un equilibrio que ayude y complemente a nuestro organismo.

 

Volver al inicio

COMBINACIONES DE ALIMENTOS[2]

Los estímulos a los que está expuesto un organismo vivo, unicelular o pluricelular influyen en la su capacidad de respuesta. El psiquiatra alemán Rudolf Arndt llevó a cabo un estudio de estas respuestas enunciando lo siguiente:

ESTÍMULOS PEQUEÑOS

DESPIERTAN ACTIVIDAD VITAL

ESTÍMULOS MEDIANOS

ACELERAN ACTIVIDAD VITAL

ESTÍMULOS FUERTES

INHIBEN ACTIVIDAD VITAL

ESTÍMULOS MUY FUERTES

ANULAN ACTIVIDAD VITAL

Este principio se aplica a todo tipo de estímulo que el ser humano recibe por vía de sus cinco sentidos. Esto incluye estímulos de diferente grado de intensidad , recibidos por las vías mencionadas.

FUENTES DE INTOXICACIÓN:

Por lo que respecta a la alimentación, existen elementos tóxicos que atentan contra la salud, aconteciendo estos estímulos fuertes o muy fuertes. En oposición al libre flujo sano de la energía vital encontramos las siguientes sustancias entre otros: alcoholes, especies, café, té, mate, sustancias aromáticas como el alcanfor, menta, mentol, salol (contenido en los dentífricos comunes), perfumes demasiado fuertes, ruidos fuertes, antibióticos, corticoides, psicótropos, etc.

Té y café:

Las infusiones de té o el café se pueden sustituir , entre otros, por la malta o la chicoria.

Proteínas animales:

El segundo campo de intoxicación se encuentra en las proteínas de origen animal como todas las carnes, pescados, huevos y lácticos (sobre todo la leche) , las cuales dejan sustancias tóxicas ácidas que comprometen al organismo en su eliminación.

Alimentos refinados:

 Otra fuente tóxica la encontramos en alimentos refinados como la sal fina, harinas refinadas, azúcares refinados (estos dos últimos se presentan blanqueados y de esta forma se eliminan los componentes básicos como las escorias, las salas minerales y las vitaminas). Burkitt, contribuye al prestigio del salvado con su estudio sobre los linfomas y mesurando la longitud de los excrementos de diferentes poblaciones, en la que se aprecia que aquellos que comen salvado tienen una mejor defecación. En el grano entero de salvado hay cerca de 40 principios alimentarios y con la elaboración de la harina se eliminan 30 y se le añaden 3 sintéticos, quedando un déficit de 27, el resultado es el pan americano.   

Incompatibilidad alimentaria:

La mala combinación de los alimentos acontece como otra fuente muy importante de intoxicación. Así, los hidratos de carbono (pastas, arroz, avena, cebada, patatas, dulces y azúcar) necesitan un ambiente alcalino para ser digeridos .

La ingestión de estos alimentos provocará sólo una muy débil secreción de ácido clorhídrico por parte del estómago, porque para su digestión no necesita ácidos. El ácido clorhídrico , por el contrario, favorece la fermentación de los hidratos de carbono más que su digestión. Por el contrario, alimentos como la carne roja, aves, pescado, huevos, queso, es decir las proteínas, necesitan y provocan una masiva secreción de ácido clorhídrico para poder iniciar su fragmentación en elementos más simples (digestión), sin ácido las proteínas se pudren.

Así por ejemplo, la pasta rellena de proteína animal (tortelini, ravioli, canelones, etc.) necesita mucho ácido para el rellenado y nada para la pasta que le rodea.

Como otros ejemplos encontramos; la carne que necesita muy ácido no combina nada bien con las patatas fritas que no necesitan nada. El pastel de queso es una mala combinación, puesto que en su digestión se necesitará ácido para el queso, que es una proteína, y nada de ácido para la harina (hidrato de carbono). Y si además como postre comemos fruta (una naranja o unas cerezas) estamos añadiendo al final de la comida el ácido clorhídrico que provocará fermentaciones. Con una comida como esta; la digestión de las proteínas empezará con dificultades dada la presencia de todos aquellos hidratos de carbono, y con el consumo de fruta al final de la comida, los hidratos de carbono encontrarán el ambiente más adecuado para fermentar.

De aquí los primeros eructos, el estómago hinchado y después de 48 h. aparecerán excrementos con olor ácido y gran cantidad de gas pestilente.  

Dos combinaciones acertadas por este tipo de comida serian:

* Comer queso y o huevo o bien otra proteína con ensalada.

* Comer los hidratos de carbono con ensalada y o vegetales verdes.

Un buen modelo de alimentación lo encontramos en la siguiente combinación: Arroz integral con acelgas o con lentejas.

Las combinaciones mejores siguen siendo las siguientes: Proteínas con vegetales verdes, hidratos de carbono con vegetales verdes.

La fruta tiene que comerse sola y fuera de los ágapes.

Eliminación total del pastel de queso y de la pasta rellena, porque son comidas compuestas de una combinación de alimentos negativa; y eliminación de la fruta al final de las comidas porque exige una digestión de tipo intestinal. Por lo general se aconseja no mezclar alimentos que tengan que ser digeridos en varios pH. o de manera diferente.

Masticación i líquidos:

El alimento tiene que ser triturado por completo por repetidos movimientos masticadores para que este pueda ser atacado por los jugos gástricos y no fermente. Se tendría que procurar beber muy poco líquido (la mejor bebida es el agua sin cloro) . Procediendo de esta manera no tendremos que ir al médico sino excepcionalmente. La máxima “masticar los líquidos y beber los sólidos” tendría que respetarse y seguirse para mantenernos sanos.

Volver al inicio

ASPECTOS PSICOLÓGICOS, HIGIÉNICOS, Y CLIMÁTICOS:[3]

Aspectos psicològicos

Por un lado, hay que tener en cuenta las diferentes circunstancias emocionales y hereditarias por las que se pasa en el momento de decidir seguir un régimen vegetariano o cualquier otro tipo de dieta-tratamiento.

Por lo general se trata de suprimir o disminuir el consumo de carnes, no sólo por su efecto tóxico, sino también debido a la matanza de animales, el equilibrio ecológico y el gasto monetario que esto significa.

Cambiar los hábitos alimentarios implica estar preparados, no sólo para una nueva dieta, sino también para una nueva forma de vida. A algunos les será más fácil adaptarse que a otros a estas nuevas condiciones y también hay que tener en cuenta el momento en que se toma la decisión de hacer este cambio.

Algunos podrán disminuir la ingesta de tóxicos en forma de carnes, malas combinaciones, alcohol, etc. Pero un aspecto importante unido a este y que a veces se olvida es la forma de preparar los alimentos en lo que se refiere al estado emocional-anímico de quién los prepara así como de quien los consumen, momento en el que debería haber la paz y armonía en un ambiente sin excesivas preocupaciones.

Aspectos higiènicos

Dentro de estas consideraciones se incluye; la limpieza del sitio dónde se come, la higiene corporal, el uso de ollas y utensilios de cocina de calidad que no sean de aluminio, y otros aspectos como la utilización de la cocción al vapor. Además también hay aspectos externos que hay que tener en cuenta a la hora de escoger los alimentos; así pues, es preferible adquirir estos en un sitio dónde se vendan productos orgánicos para asegurarnos que se han criado o preparado en entornos saludables y sin el uso de productos químicos.

Aspectos climáticos

Por lo que se refiere a las consideraciones climáticas, encontramos que la medicina oriental se apoya en la aplicación de conocimientos de este tipo y en el estudio de la energía ancestral o herencia genética.

Según esto, el cuerpo esta hecho de aquello que comemos y respiramos y está modelado por los sentimientos y por aquello que pensamos.

Como ya se ha apuntado, los alimentos están formados por dos fuerzas opuestas y complementaries YIN-YANG. En cada alimento prevalece una de estas energías sobre la otra, confiriéndole una naturaleza Yin o Yang al mismo. Vemos pues que por lo general:

- Alimentos yin, son aquellos que tienen una energía fría, quieta, húmeda.

- Alimentos yang, tienen una energía caliente, en movimiento y seca.

- Existen además alimentos equilibrados, que tienen igual proporción yin-yang.

En occidente existe la división popular de alimentos para el verano o frescos y alimentos para el invierno o calientes y se aborda el estudio a través de una división en prótidos, glucósidos, lípidos, vitaminas, agua y oligoelementos.

En la cultura oriental el lenguaje es simbólico. Por ejemplo la pimienta dicen los chinos que tiene una energía tipo fuego que puede producir hemorroides erupciones dérmicas o vesículas purulentas.

Los alimentos enfriados artificialmente tienen una energía fría y producen enfermedades por frío, como puede ser secreción blanca mucosa a nivel bronquial. Si en una bronquitis hay secreción blanca dicen que el pulmón tiene exceso de humedad con frío y si hay secreción mucopurulenta (amarilla o verdosa) dicen que hay humedad con fuego.

Un edema en los miembros inferiores denota humedad a las piernas; flujo, bronquitis y diarreas son también acumulaciones de humedad. A un furúnculo se le considera salida de energía tipo fuego a través de la piel.

Como ya se ha apuntado; los alimentos de origen animal son yang respeto aquellos de origen vegetal que son yin, el pescado de carne blanca se yin respeto a la carne roja, estos valores pero son relativos.

El cereal tiene igual proporción yin-yang. La sal es el alimento más yang y el azúcar y los edulcorantes sintéticos los más yin. Cuando enfriamos un alimento sus moléculas se aquieten, vibran menos, por lo tanto lo yinguizamos. En esto los chinos se adelantaron a la física quántica.

Los chinos adaptan su alimentación según si el clima es húmedo o seco, este es un conocimiento desconocido en occidente. Si se vive en un país seco, de montaña o de desierto, convendrán alimentos que den a nuestro cuerpo la humedad necesaria. Pero en los climas húmedos, el exceso de este tipo de alimentación determina un desbordamiento de humedad, cuando el organismo ya no es capaz de incorporarla. En estos climas húmedos la capacidad del organismo esta limitada a incorporar energía húmeda, y si la ingesta es excesiva se produce un desbordamiento de humedad, desencadenando diarreas, rinitis, bronquitis, edemas y ciertas alergias. La energía húmeda, disminuye la velocidad de la circulación de energía por los canales del cuerpo humano.

Los chinos consideran alimentos húmedos a: el alcohol, los dulces industriales, las grasas y los lácticos.

El alcohol tiene el efecto primario de aquietar (por su baja vibración), después se produce el escape de energía yang al exterior y posteriormente el enlentecimiento por frío y humedad de la energía del cerebro. Entonces se perjudican órganos como el hígado, el riñón (mareos), bazo-páncreas (incapacitado de pensar y razonar).

El más perjudicial de los dulces es el dulce de la leche, porque reúne dos elementos frío y humedad (azúcar-lácticos), que mantienen estas características pese al proceso de calentamiento.

Los dulces hacen que el ritmo de contracción del estómago cambie hacia la dilatación, lo qué hace más lenta la energía del estómago.

El exceso o desbordamiento de humedad puede observarse en las marcas patológicas de la lengua, dónde el bazo tiene una energía yang deficiente por no poder transformar ni transportar los líquidos orgánicos, que se acumulan sobre la lengua convirtiéndola en mojada. Vemos pues varías razones por las cuales los médicos chinos ingieren poca cantidad de alimentos dulces y si lo hacen utilizan alimentos suavemente dulces como el moniato, o endulzan con muy poca miel o azúcar integral. Muchos casos de dispepsia y o indigestión son atribuidos erróneamente a un fallo del organismo o a una insuficiencia de jugos digestivos, cuando en realidad se deben a una agresión por exceso de dulces.

Según los chinos el café tiene una energía tipo fuego, y además sabemos que tiene una xantina a nivel vegetativo con acción simpático-tónica. Este tipo de energía tipo fuego provoca una acumulación de energía en la parte superior del cuerpo (el fuego asciende y al ser calor sube), y un déficit en la parte inferior. Esto se traduce en pie fríos y estancamiento de energía yang a nivel superior, pudiendo aparecer cefaleas, palpitaciones, etc. El hecho de beber café en un día de poca humedad produce menos trastornos, pese a la humedad es sólo una parte del problema puesto que entonces entra en juego la cafeína y su efecto tóxico.

Los embutidos (grasas, pimienta y bacterias) producen pústulas, eritemas y lesiones de tipos fuego.

Los productos con gran cantidad de microorganismos como los chorizos cocidos enfriados y vueltos a calentar, contienen Escherichia Coli y B. Además, con el enfriamiento y posterior calentamiento los que están en forma de esporas se rompen y se liberan numerosas bacterias nuevas.

El hecho de consumir carne vacuna (muy yang) sobre todo en verano, es inadecuado para el clima cálido, momento en el cual es más oportuno ingerir alimentos frescos (neutros o yin).

Respecto a las frutas, la manzana es la más yang y la piña es yin. La manzana es buena en épocas de frío seco, aun cuando es una fruta muy versátil (con lo cual podemos consumirla verano e invierno). La piña es ideal para ser consumida en días de calor con actividad intensa cuando el agua no es suficiente. En días de mucho calor también se pueden comer peras o melón (este último con un poco de sal marina).

Frutas como el plátano, la sandía, y la ciruela son las que más perturban el flujo de energía en climas húmedos, dado que contienden abundantes precursores de serotonina y histamina, sustancias presentes en procesos inflamatorios. En clima húmedo convienen más las uvas pasas y el higo.

Volver al inicio

 



[1] Basado en aportaciones de la página web: www.uva.org.ar

[2] Fuente: La Homeopatia (Ruggero Dujany).

[3] Fuente: Acupuntura xinesa (Marcelo Montes de Oca)